Luz Sanz, Irina Alecu, Vanesa Ramírez y Clara González son las encargadas de estos asentamientos, y quienes están pendientes de la alimentación, observación y seguimiento
El amor por los animales está muy presente en Zaratán, concretamente en las colonias felinas, donde un grupo de voluntarias gestiona desde 2019 estos emplazamientos con pasión para garantizar el cuidado de los gatitos. A través de alimentación diaria, control sanitario y aplicación del método CER, este equipo colabora estrechamente con el Ayuntamiento para hacer frente al abandono de estos animales, aunque no sin dificultades y con recursos limitados; una labor constante y silenciosa que garantiza el bienestar de alrededor de medio centenar de gatos.
Repartidas por diferentes puntos de la localidad, existen un total de once colonias en el municipio, más de una decena de localizaciones donde las cuatro voluntarias, Luz Sanz, Irina Alecu, Vanesa Ramírez y Clara González trabajan haciendo el seguimiento de los gatos, verificando su salud y controlando las entradas de nuevos individuos. Todo ello a través de una observación diaria, pues todos los días del año este cuarteto de zarataneras visita estos enclaves para llevar a cabo ese cuidado y control exhaustivo.
Tal y como marca la Ley de Bienestar Animal, en las colonias de Zaratán se aplica el método CER (Captura, Esterilización y Retorno), y tal y como señalan las voluntarias, “la llegada de nuevos gatos hace que estemos en constante campaña”. Asimismo, tras la vigencia de esta normativa, el Ayuntamiento pasó a asumir los gastos de alimentación y veterinario, que hasta el momento sufragaban ellas, y afirman que, gracias a esa ayuda, “ahora solo ponemos el coche para ir a las clínicas veterinarias con las que colaboramos y para hacer las rondas diarias donde rellenamos los comederos y cambiamos el agua”.
Revelan que los comienzos no fueron fáciles, pues hubo “bastante desacuerdo con los vecinos, que no entendían el proyecto”; sin embargo, el paso del tiempo hizo que la mayoría dieran su apoyo a la iniciativa, “ya que comprobaron los beneficios de una gestión de calidad sobre las colonias”.
Admiten que, para llevar a cabo un buen trabajo, les harían falta más medios como un local para guardar el material y la comida o para el reposo de animales enfermos, “así como que dejaran de aparecer gatos nuevos abandonados para dedicarnos solo a los que ya llevan años con nosotras”, pero hasta conseguir estos objetivos, las cuatro zarataneras van a seguir entregando su tiempo y su corazón al cuidado de estos animales.


