Fecha: noviembre 15, 2021

Diversos testimonios del pasado confirman que, en la subida a Zaratán, los pasajeros solían apearse para que la máquina pudiera ganar poco a poco en altura

El Ferrocarril Económico Valladolid-Medina de Rioseco, conocido popularmente como ‘Tren Burra’, sirvió como medio de transporte y sistema de distribución de mercancías entre los municipios y la capital. La máquina, que realizaba paradas en diversos municipios, tardaba en sus inicios alrededor de tres horas en hacer sus 45 kilómetros de ruta, y obligaba a los pasajeros a apearse en la subida a Zaratán, donde hacía parada.

El ‘Tren Burra’ partía de la estación de San Bartolomé, en el barrio de La Victoria de Valladolid, hacia Zaratán y Villanubla. En la ascensión a la planicie del páramo, conocida como la cuesta del reventón, muchos viajeros recuerdan cómo al comenzar a bordear la ladera y ganando poco a poco altura la máquina no conseguía la suficiente fuerza para subir. Es por ello que muchos pasajeros se bajaban del tren y subían andando la cuesta hasta el páramo, donde volvían a montarse.

Aunque hay quien piensa que el ‘Tren Burra’ recibía ese nombre por haber matado a un par de burras en sus trayectos, lo cierto y popular del apodo es que su lentitud le otorgó el nombre con el que actualmente se conoce a aquella máquina que cambió la manera de vivir en Castilla. El proyecto de esta línea de transporte, denominado oficialmente ‘Compañía del Ferrocarril Económico de Valladolid a Medina de Rioseco’ se remonta en realidad al año 1878, cuando se quiso poner en marcha un tranvía de tracción animal para cubrir este trazado. Sin embargo, este se autorizó con el cambio de la tracción animal a la de la máquina de vapor. El objetivo era ofrecer una nueva vía de transporte comercial, con lo que el tren transportaba no solamente a viajeros entre Valladolid y los pueblos, sino también cereales -la riqueza natural de Tierra de Campos-, remolacha, legumbres y hasta la piedra de las canteras de Villanubla.

Desde su salida de Valladolid hasta su llegada a Medina de Rioseco, donde se dividía hacia Villalón de Campos, y de ahí a Palencia, o a Palanquinos, el ferrocarril paraba en Zaratán, Villanubla, Torozos, La Mudarra, Coruñeses y Valverde de Campos. En los últimos tiempos se acabó tardando una hora y media en realizar el recorrido, y en invierno, con las nieves, era preciso incluso echar tierra en los raíles para evitar que las ruedas patinasen, lo cual explica las condiciones en las que se viajaba.

El autor Godofredo Garabito, colaborador de la época de El Norte de Castilla, responde, en su libro ‘El ferrocarril de Valladolid a Medina de Rioseco. Tren Burra’, a varias preguntas sobre el ferrocarril afirmando que: “En una respuesta rápida e intuitiva, el Tren Burra fue el deseo de acercar y unir a la gente de los pueblos con su capital, pujante y emprendedora mediante un transporte cómodo rápido y moderno”. Además, relata que la prensa de la época recoge cómo la gente acudía a la estación de San Bartolomé para ver llegar y salir los trenes, “convirtiendo su acceso en el paseo predilecto para el gran público vallisoletano”.

El ‘Tren Burra’ en la actualidad

La mayoría del recorrido que realizaba el ferrocarril, que unía Valladolid y Medina de Rioseco, no se conserva debido a la expansión territorial y el crecimiento de las ciudades y municipios. Actualmente en Valladolid solo hay dos tramos del antiguo ‘Tren Burra’ que se hayan acondicionado para el paseo de caminantes y ciclistas. Uno, el que une Cuenca de Campos y Villalón; y el otro, el que parte de Zaratán y se encarama hasta los Torozos.

El tren ha dejado un legado de construcciones ferroviarias que no se conserva adecuadamente, y aunque sus numerosos puentes, pontones y estaciones han corrido la misma suerte, todavía hay construcciones que se conservan. En la villa, justo antes de llegar al actual depósito de agua, se conserva el viejo puente bajo el que pasaba el ferrocarril a su salida de Zaratán, así como la antigua estación.

En definitiva, el tren contribuyó y fue clave para que el transporte a través del Canal de Castilla desapareciera. Pero así como el ‘Tren Burra’ acabó con el Canal de Castilla, el transporte por carretera de grandes camiones acabó con el ‘Tren Burra’ el 11 de julio de 1969, cuando por última vez los pasajeros cruzaron el municipio de Zaratán.

Fuente: ‘Ferrocarril de Valladolid a Medina de Rioseco. Tren Burra’, Godofredo Garabito Gregorio. Fotografía de Portada: La Mar de Campos.